Tienes cinco gotas de pintura del mismo color, pero cada una más clara o más oscura que las demás. Tócalas y colócalas en los cinco huecos numerados, de la más clara a la más oscura. Si alguna se queda en el hueco que no es, vuelve a la fila para que lo intentes otra vez, y las que ya tengas bien se quedan puestas. Truco: no mires las cinco a la vez, compáralas de dos en dos y fíjate en cuál tiene más blanco mezclado.