El verbo dice lo que se hace, y su terminación dice cuándo se hace: por eso el mismo verbo cambia de forma. Si ya ha ocurrido, está en pasado (canté); si ocurre ahora, en presente (canto); y si va a ocurrir, en futuro (cantaré). El truco es probar a poner delante «ayer», «ahora» y «mañana»: solo con uno de los tres suena bien. Y fíjate en las tildes, que no es lo mismo nado que nadó.
gramática, futuro, verbo, pasado, conjugación, tiempos verbales, presente