Vas a descubrir cuándo una palabra pequeña necesita tilde. Lee la frase entera y piensa qué es la palabra: ¿la bebida o el pronombre?, ¿una pregunta o no? Truco: si «él» se puede cambiar por «ella», lleva tilde. Y ojo con las preguntas escondidas, que no tienen signos pero también llevan tilde. Al final, pon tú las tildes en frases enteras.