Los alimentos tienen nutrientes, y cada uno hace algo distinto en tu cuerpo: unos te dan energía, otros te ayudan a crecer y otros hacen que todo funcione bien. En el primer juego llevas cada alimento a su grupo, y en el segundo unes cada nutriente con lo que hace. El truco: piensa para qué te sirve sobre todo ese alimento. Las frutas y las verduras, por ejemplo, son las que más vitaminas te dan.