Toda oración tiene dos partes: el sujeto, que dice de quién se habla, y el predicado, que cuenta qué hace o cómo es. Busca primero el verbo y pregúntate «¿quién?»: lo que contestes es el sujeto, y todo lo demás es el predicado. Cuidado, que el sujeto no siempre está al principio: a veces se esconde en medio o al final de la oración. Y si dudas, prueba a poner el verbo en plural: la parte que cambia con él es el sujeto.
gramática, sujeto, predicado, análisis sintáctico, núcleo, oración