Vas a descubrir qué verbos son regulares y cuáles son irregulares. El truco es el modelo: forma el verbo como cantar, temer o partir y compáralo con lo que se dice de verdad. Si coincide, es regular; si cambia la raíz o la terminación, es irregular. Después elige la forma que va en cada frase y caza las formas irregulares tocándolas. Cuidado: decir la forma del modelo cuando el verbo es irregular es el error más típico.